La dramática historia de las levaduras

Entre el debate de qué ingrediente es el fundamental en la preparación de la cerveza, nos encontramos divididos por preferencias en lo que respecta estilos de cerveza y perfil cervecero. Si hacemos una comparativa con respecto a esta historia que se crea en cada estilo de cerveza, encontraríamos que, por favoritismo, los lúpulos son el personaje principal, dado que le otorga esas sensaciones primarias de aroma y los puntos de amargor, dos cualidades simpatizantes de todo “Homebrewer que se respeta” y  que las maltas serían el partner perfecto de estos mismos ya que representa el equilibrio entre cuerpo y notas acarameladas dependiendo de el “look” tostado que nuestra segunda protagonista presente, pero dentro de esta historia perfecta, la levadura vendría a ser este personaje que determina el final de la historia creada, bien puede favorecerlo o bien puede cerrar en un final desastroso donde nuestros dos personajes principales mueren en esencia por factores externos producto de la reacción de las levaduras. Por eso, dada la analogía creemos que, dentro de los insumos básico, quien se lleva nuestra admiración, son las levaduras ya que determinan ese final que seguirá generando historias, celebrando con el sonido de una cerveza sirviéndose .